Olifant Jonge Graanjenever: El sabor clásico de Schiedam desde 1841
Olifant Jonge Graanjenever es una de las expresiones más representativas del genever holandés. Con una historia que se remonta a 1841, esta bebida destilada tradicional se ha convertido en un símbolo de calidad, sabor refinado y herencia neerlandesa. Elaborada en Schiedam, Países Bajos, la cuna histórica del genever, Olifant mantiene el espíritu de la tradición sin renunciar a la pureza moderna.
Historia de la marca Olifant
La marca Olifant, que significa «elefante» en neerlandés, fue fundada por la destilería J.J. Melchers en 1841. Su distintivo logotipo con un elefante fue elegido con un propósito claro: facilitar el reconocimiento de la marca incluso en puertos africanos, independientemente del idioma. Este enfoque comercial visionario ayudó a posicionar a Olifant como una marca reconocible a nivel internacional.
Con el paso de los años, la destilería fue integrada al grupo Bruggeman, y actualmente forma parte del conglomerado francés La Martiniquaise, uno de los principales grupos de bebidas espirituosas de Europa.
Origen y estilo: ¿Ginebra o Jenever?
Es fundamental destacar que Olifant no es una London Dry Gin, sino una jonge graanjenever, es decir, una variedad joven de genever holandés. Este estilo se diferencia de la ginebra inglesa por su base de alcohol de grano y un menor protagonismo de los botánicos, dando como resultado un perfil más suave y neutro.
La ciudad de Schiedam ha sido históricamente el epicentro de la producción de genever, con siglos de tradición en destilación. Olifant honra esa herencia con una receta sobria, fiel al estilo joven, que favorece la limpieza y sutileza aromática.
Botánicos y perfil aromático
Como corresponde a un jonge jenever, Olifant ofrece una expresión refinada de sus ingredientes. Su base está compuesta por alcohol neutro de grano y una pequeña proporción de malt wine (vino de malta). Los botánicos, aunque no predominantes, incluyen:
- Enebro: presente pero sutil, proporciona un toque seco y herbal.
- Cilantro: añade un matiz cítrico muy suave.
- Regaliz: ligero, aporta una dulzura amable al fondo.
A diferencia de las ginebras modernas, Olifant evita los botánicos florales o exóticos. Su enfoque es clásico, sobrio y perfectamente equilibrado.
Método de elaboración
Olifant se elabora mediante un proceso tradicional que combina alcohol neutro de grano con una porción de vino de malta destilado. Aunque la producción actual está externalizada, se mantiene el espíritu de la receta original de 1841. No se conocen detalles públicos sobre la existencia de alambiques propios, ya que desde su integración al grupo Bruggeman, se emplean instalaciones modernas bajo supervisión técnica estricta.
Cata de Olifant Jonge Jenever
En nariz, Olifant se presenta limpia y sutil, con una fragancia ligera de grano y delicadas notas de hierbas secas. El enebro aparece muy de fondo, dejando paso a aromas de pan tostado, nueces y un toque de especias suaves como el anís o el cilantro.
En boca, ofrece una entrada suave, casi cremosa, con una textura sedosa que envuelve el paladar. Se perciben notas de cereal, madera blanca y una dulzura muy fina que recuerda al regaliz natural. El carácter del alcohol está perfectamente integrado, sin aristas, lo que facilita una degustación prolongada y elegante.
Final largo y cálido, con un retrogusto ligeramente amargo que invita a un segundo sorbo. Se mantiene la sensación de pureza y delicadeza, con una persistencia notable de notas maltosas y un eco herbal muy refinado.
Se recomienda disfrutar solo, ligeramente enfriado entre 6 °C y 8 °C, o acompañado de una cerveza pilsner en el tradicional ritual neerlandés conocido como “Kopstootje”. También puede emplearse como base en cócteles vintage como el Genever Negroni o el Holland House, donde destaca por su suavidad y carácter neutro.
Graduación alcohólica
Olifant Jonge Graanjenever tiene una graduación del 35 % vol., conforme a la normativa del jonge jenever neerlandés. Esto la hace más suave que muchas ginebras convencionales, permitiendo una experiencia de degustación más amable y prolongada.
Conclusión
Olifant Jonge Jenever representa una excelente puerta de entrada al mundo del genever holandés. Con un equilibrio perfecto entre tradición y sutileza, es ideal para quienes buscan una alternativa refinada a las ginebras modernas. Su historia, origen y perfil aromático la convierten en una bebida con alma, perfecta tanto para coleccionistas como para paladares curiosos.
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